Sin embargo, estas aportaciones en ningún momento deben condicionar ni la entrada al plantel ni la entrega de documentos ni absolutamente nada. La ley es muy clara y la educación es gratuita, pésele a quien le pese.
Desafortunadamente, se sigue presentando este fenómeno, en el que directivos se dejan presionar por las sociedades de padres para condicionar a los padres para que lleven la cuota.
Un caso de este tipo pasó ayer, pese a que no es ni siquiera inicio de ciclo escolar, sino regreso de un periodo vacacional. A una alumna de la Escuela Agustín Méndez, ubicada en Infonavit Nuevo Delicias, con la venia de su directora se le impidió el paso a su primer día de clases, porque a su madre le exigieron que cumpliera con la cuota.
Los padres explicaron que su hija había sido cambiada y que si ese pago era necesario lo cumplirían, pero el fin de semana que le pagaran al padre su sueldo, ya que este día no esperaban esto, sin embargo no les importó, y la niña pues no estuvo en el salón ayer.
La alumna estaba en una escuela en la capital del estado, pues ahí estaban trabajando sus papás, pero regresaron a esta ciudad y colocaron a la estudiante en esta escuela. Se llevaron la sorpresa de la exigencia de la cuota. Por parte de las autoridades educativas, siguen “lavándose las manos” al decir que son aportaciones que se acuerdan por las sociedades de padres.
Cabe mencionar que todo mundo sabe y entiende que son acuerdos para mejoras a las escuelas, pero ante imponderables o situaciones especiales, parece ser que sigue ausentándose el buen criterio de algunos directivos, como el ejemplo antes mencionado.